Finca Vigía

Finca Vigía (Granja de la Vigilancia) era la casa de Ernest Hemingway en San Francisco de Paula, Cuba, (posición: 23.0677 N, 82.2964 W), y ahora aloja un museo.

Historia de la propiedad

La casa fue construida en 1886 en una colina cerca de La Habana, sobre de esa ciudad, por el arquitecto catalán Miguel Pascual y Baguer.

La familia Hemingway

Hemingway vivió en la casa de mediados de 1939 a 1960, alquilándolo al principio, y luego comprándolo en el diciembre de 1940 después de que se casó con su tercera esposa Martha Gellhorn. Hemingway pagó 12,500$ por la propiedad. La propiedad fue localizada para Hemingway por Gellhorn, que había venido a Cuba para estar con Hemingway, pero había decidido que no quiso vivir en el pequeño cuarto que alquiló en el hotel Ambos Mundos. El Finca entonces consistió en con un cortijo.

Estaba en Finca Vigía del cual escribió la mayor parte para Quien los Peajes de la Campana (una novela de la Guerra civil española que Hemingway había cubierto como un periodista de Gellhorn a finales de los años 1930). (La novela se comenzó en Ambos Mundos, y unos también se escribieron en Idaho). Hemingway compraría más tarde la propiedad de algunos primeros derechos del libro, publicado en 1940.

Cuando divorciaron de Hemingway y Gellhorn en 1945, Hemingway guardó Finca Vigia y vivió allí durante Inviernos con su última esposa, Mary Welsh Hemingway.

En Finca, Hemingway también escribió al Anciano y el Mar (escrito en 1951) sobre un pescador cubano.

Durante principios de los años 1940, durante la Segunda Guerra mundial, los tres hijos de Hemingway le visitaron a menudo en Finca, que a veces se queda en una cabaña que Martha ("Marty") Hemingway había arreglado para ellos. Relataron que la propiedad entonces se creció demasiado con manigua y árboles flamboyan, pero que la mayor parte de la tierra rural vacía original había sido desde entonces asumida por el nuevo alojamiento. En estos primeros días también había una pista de tenis, un fondo y los pozos acuáticos.

Estaba en Finca que Hemingway comenzó a guardar y criar gatos (sólo había guardado pavos reales en la Cayo Hueso). No hay ningunas pruebas que cualquier de los gatos cubanos de Hemingway era el polidáctilo. Hemingway comenzó con un gato de Angora gris obtenido en la Cayo Hueso de un criador, llamado Princessa (gato medio en la foto) y más tarde en 1942 recogió dos gatitos cubanos machos llamados Good Will y Boise (gatos derechos e izquierdos en la foto). Hemingway debía escribir extensivamente sobre los hábitos de Boise. Hacia 1943, la población del gato en Finca numeró 11. Cuando Mary Hemingway se movió en Finca en 1946, tenía la torre del taller de un escritor construida en la propiedad, pero Hemingway prefirió trabajar en su dormitorio, y el taller finalmente se asignó a los gatos.

Después de la revolución cubana de principios de 1959, Hemingway tuvo buenas relaciones con el gobierno cubano, y hasta oficialmente presentó un trofeo en La Habana en el verano 1960 a Castro, para ganar una competición de pesca del deporte llamada para Hemingway. Sin embargo, ya que la depresión y la enfermedad le alcanzaron, Hemingway salió de Cuba a mediados de 1960 y la casa cubana que había vivido en durante más de veinte años.

En la caída 1960 el gobierno cubano expropió mucha propiedad extranjera, y el gobierno estadounidense rompió relaciones con Cuba en el octubre de 1960 e impuso un embargo financiero parcial. Después de la Bahía de invasión de Cerdos en el abril de 1961 y anuncio de Cuba que era un estado comunista en mayo, las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos se deterioraron adelante.

Hemingway se estaba tratando para la depresión severa en los Estados Unidos a través de la primera mitad de 1961, y Hemingways no podía volver a Cuba. Hemingway se suicidó en Idaho el 2 de julio de 1961.

La cuenta pública cubana oficial es que después de la muerte de Hemingway, Mary Hemingway deeded la casa, completa de mobiliario y biblioteca, al gobierno cubano, que lo hizo en un museo dedicado al autor. Mary Hemingway, sin embargo, declaró que después del suicidio de Hemingway, el gobierno cubano se puso en contacto con ella en Idaho y anunció que tuvo la intención de expropiar la casa, junto con todos los bienes raíces en Cuba. Mary Hemingway negoció con el gobierno de Castro por ciertos efectos personales fácilmente movibles (algunas pinturas y unos libros), más manuscritos depositados en una bóveda en La Habana. La mayor parte de sus efectos personales, sin la manera de moverlo del país entonces, se tuvieron que abandonar.

Propiedad cubana y administración después de 1960

La casa, afirmada estar en el peligro del colapso por la Fundación nacional estadounidense para la Preservación Histórica, fue restaurada por el gobierno cubano y se volvió a abrir a turistas en 2007. Aún así, se ha puesto en una lista como uno de los 11 lugares históricos más puestos en peligro, a pesar de ser fuera de los Estados Unidos. También, está a la lista bienal del Fondo de Monumentos mundiales de "los 100 sitios más en peligro". Las disputas significativas y las controversias se han levantado sobre la condición de la casa y sus contenido, aunque los investigadores que han visitado la vuelta de la finca con reclamaciones consecuentes que el gobierno cubano, careciendo financiando de los EE.UU, ha mantenido con responsabilidad la casa, contenido, barco de pesca y las tierras, desde la Revolución.

En un artículo publicado por los Tiempos en Línea el 10 de junio de 2008, el escritor de la película de suspense irlandés Adrian McKinty alegó que durante una visita a la casa de Hemingway, un agente de policía secreta cubano le ofreció cualquier libro en la biblioteca de Hemingway por 200$.

Véase también

Notas

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